situar, en cualquier parte, alguna suma para esos gastos, yo la libraré muy
económicamente y haré que se lleve cuenta justificada para que se mande
oportunamente.
Aquí hay una multitud de oficiales que han quedado sin
colocación, otros que pasan, otros que se retiran, etc. Todos quieren que
el erario les dé y yo no he querido rehusar abiertamente, para no crear
descontentos, porque éstos no vayan en busca del señor Méndez y porque
me parece que el sacrificio de un mes, no vale la pena de exponerse a la
malevolencia y a la crítica. Sin embargo, si usted lo cree oportuno,
pudiera decirme de oficio que los oficiales de guardia nacional en
asamblea, o que prestaron servicios, no tienen derecho más que a la
consideración del Gobierno Supremo y que los permanentes, o
transeúntes que vayan a algún punto, deben ser socorridos por la jefatura
de Hacienda. Así me obviaría yo de frecuentes pretensiones y gastos, que
en verdad no puedo hacer, sino a costa de mil sacrificios.
El general Carbajal (ha estado) conmigo y me ha visitado en
nombre de usted. Le agradezco (infinito) esta muestra de distinción, obro
de acuerdo con dicho general y aprovecharé su influencia y servicios;
mas ya me pide dinero para el socorro de 100 caballos que trajo y esto
aumenta mis apuros; hoy apenas pude darle 200 pesos conseguidos bajo
mi crédito.
Repito a usted que en el estado están casi agotados los recursos,
que está lleno de créditos, que si no se pagan, aunque sea poco a poco,
hacen perder el del gobierno y que es imposible subsistir sin la mitad del
contrarregistro que corresponde al estado.
Bien está que se cobre en Veracruz, mas yo desearía que
periódicamente pudiera librarse su importe en favor de Puebla. Mañana
hablaré a usted de esto, de oficio.
El señor Méndez, según unos, permanece en Huamantla, según
otros, fue a Zacapoaxtla y no falta quien diga que estuvo en Tehuacán.
Creo que lo primero es lo cierto, pero creo también que no tiene ánimo de
obedecer el llamamiento del Supremo Gobierno y no sé lo que pensará
hacer, pues la llevada de las armas a la sierra y el haber sacado fornituras,
parque, etc., de aquí y el haber procurado llevarse el mayor número de