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RECONOCIMIENTO MÉDICO
DEL CADÁVER DE MELCHOR OCAMPO
Señor inspector general del cuerpo médico militar
En virtud de la orden verbal de usted, fecha 5 del corriente, para que
informáramos sobre las lesiones exteriores que presentaba el cadáver del
señor don Melchor Ocampo, pasamos a hacer el reconocimiento
correspondiente y en debida contestación manifestamos: que habiendo
comenzado el examen por las lesiones que presentaba la cabeza,
hallamos tres heridas por arma de fuego y una quemadura de tercer
grado. La primera herida, comenzando por la cima de la cabeza hacia
abajo,
está
situada
en
la
región
temporal
derecha,
dirigida
horizontalmente de adelante a atrás, dos líneas arriba del pabellón de la
oreja, deprimida en su ángulo anterior, de dos pulgadas de longitud;
interesa la piel, tejido celular, aponeurosis y algunas fibras del músculo
temporal. La segunda, en el carrillo derecho, sobre el ángulo superior y
externo del pómulo, cinco líneas afuera del ángulo externo del ojo,
horizontalmente dirigida de fuera a adentro y de delante a atrás,
penetrante, con su abertura de entrada oval, irregular, de cinco líneas en
su mayor diámetro, interesando las partes blandas y hueso malar, sus
bordes deprimidos y cubiertos por una escara negra que cubre gran parte
del carrillo derecho, circular, irregular y sus límites son: hacia adentro, el
dorso de la nariz; hacia abajo el sulco naso-labial; afuera, una línea tirada
de la comisura labial al conducto auditivo externo y el superior por otra
línea tirada del conducto auditivo al ángulo interno del ojo. El bigote, la
patilla y un hacecillo de pelo descendente sobre el carrillo derecho, están
quemados en gran parte. Igualmente, sobre la superficie de toda la cara y
de la frente, están engastados multitud de granos de pólvora.