Puede usted ver en mí un sincero amigo, un leal partidario y un
acérrimo defensor de la legalidad, de la independencia y de las
instituciones democráticas.
No tengo tiempo de escribir a mi compañero el señor Blanco;
tenga usted la bondad de manifestarle ésta, para que se imponga de mi
modo de pensar. Al citado señor general y a usted, les recomiendo
muchísimo la remisión de 3,000 reemplazos y de otras tantas fornituras
de que les habla el señor general Negrete.
Los momentos son supremos: los instantes que tengamos que
perder ya no podremos remplazarlos. Estamos jugando los intereses de la
democracia y además la independencia nacional.
No hay tiempo para más. Mañana volveré a escribirle.
Su amigo que le aprecia.
Jesús González Ortega