que el trono no durará —usted sabe que este general es liberal en
Francia—. El partido liberal muy dividido, muchos sinvergüenzas en la
bola y otros protestando. Se nos va a hacer una llamada o invitación
con mil sorroclocos. Veamos venir todo por dios y calma y juicio, lo
que importa es conservarnos. Escribo a usted muy violento, pues
detuve contestar hasta saber qué había. No perdamos la posesión por
discordias infundadas por la canalla.
Yo espero la junta de pasado mañana y si no hay un cambio en
el mando, si al dar cuenta de lo que pasa y ha pasado, no uno de
ustedes toma el mando y yo recibo un voto de confianza, le ofrezco a
usted que cuelgo más de una docena de esa canalla que nos cree
vendidos, y que no tiene más fin que medrar en el ejército. He visto y
conozco los trabajos, las cartas de acuerdo y sospechas ruines, conozco
la pandilla de Sayula y conozco a los que se han de escarmentar para
afianzar de nuevo la disciplina. Caro les costará las miserias. La
cuestión es dinero, recursos y mantenernos. Dios nos saque con bien
del único enemigo que veo fuerte: el hambre.
Soy su amigo y servidor q. b. s. m.
José López Uraga